sábado, 8 de febrero de 2014

LEAN



                                                         The National: desde lo alto, muy adentro.

Todo el mundo necesita un momento, pero no todo el mundo está listo para entenderlo aunque cueste todo un mar entero.



PLAY:

 
READ:

Everybody needs a prayer, and needs a friend
Everybody knows the world's about to end
Everybody wants to know what the end will be
Everybody wants to look before they leap
Everybody wants to sip of wine to drink
Everybody wants a little more time to think
Everybody needs a reason why they run
Everybody wants to know what they're running from

And I can see your fever's on the rise
I can see the waters in your eyes
And I can see the way the water leads
Love will lead us all to smithereens
Dying is easy, I believe my love and my love relieves me
Dying is easy, I believe my love and my love relieves me
You said it was everything...

Everybody takes forever to fall asleep,
Everybody's got a life they don't want to keep
Everybody needs a prayer, and needs a friend
Everybody knows the world's about to end

And I can see your fever's on the rise
I can see the waters in your eyes
And I can see the way the water leads
Love will lead us all to smithereens
Dying is easy, I believe my love and my love relieves me
Dying is easy, I believe my love and my love relieves me
You said it was everything...
I'm gonna let it in...

And I can see your fever's on the rise
I can see the waters in your eyes
And I can see the way the water leads
Love will lead us all to smithereens
Dying is easy, I believe my love and my love relieves me
Dying is easy, I believe my love and my love relieves me
You said it was everything...
I'm gonna let it in...

miércoles, 18 de diciembre de 2013

KISTE F.M. presents: BEST ALBUMS OF 2013






                                                    Forest Swords: Matthew Barnes rediseñando el globo sonoro.

   Como todos los años por estas fechas llegamos a la hora de la 'verdad', la de resumir el año musical (tarea compleja y para algunos odiosa) en un pequeño párrafo y una lista. Sabemos de sobra que muchos teméis este momento, pero otros lo esperáis con devoción. Para ello, en una primera entrega, os ofrecemos la lista de nuestros discos favoritos y en unos días la de canciones. 
  
    Es obvio que con la saturación informativa que marcan (casi marcialmente) las redes sociales, nos planteamos si es necesario sacar también la nuestra: por su puesto, nosotros también tenemos derecho a opinar y, quizá, descubrir a nuestros oyentes algún sonido que se les escapó en estos meses. 

   Este año musical 2013 nos ha deparado lo que estaba más que anunciado y de alguna manera se barruntaba desde hacía ya muchos años: la música pop y rock no da para mucho más. A lo largo de todos estos meses hemos asistido a la publicación de discos sonrojantes, vulgares y obvios. Tarea difícil (casi imposible) ha sido la de arañar algo de calidad entre los miles de discos que se publican al año, una locura. Pocas cosas hay que merezcan realmente la pena en el lado más 'inteligible' de la música popular. Trabajos como el de Kurt Vile, Phosphorescent, Bill Callahan, The National, Neko Case, Black Hearted Brother, el brinco juguetón de Mark Kozelek junto a Jimmy Lavalle, o el regreso inesperado de Suede, son los únicos destellos de luz en este oscuro mapa sonoro donde muchos se aferran a un R&B que produce vergüenza ajena. Son tiempos oscuros, donde la crisis ya ha superado todo y a todos. Por ello, los únicos que han sabido reflejar esa angustia vital de nuestra era son aquellos creadores con una sensibilidad que va más allá de la clásica  y agotada puesta en escena de la música pop/rock. El caos y la desolación se reescriben con letras de oro por muchos de los artistas que aparecen entre nuestros favoritos del 2013. Pero es el disco de Forest Swords: 'Engravings', el proyecto del británico Matthew Barnes, el que se alza al primer puesto con una obra que dibuja a la perfección el ritmo de los tiempos. Majestuoso.

   KISTE F.M. es testigo del fin de una carrera en la que muy pocos han alcanzado la meta. Ha llegado el momento de esos genios casi sin rostro, unos tipos solitarios que pintan o esculpen discos mayúsculos desde las sombras de la vida moderna. Habrá que esperar a que se cruce el desierto, dirán algunos, o quizá esta nueva senda es la que afortunadamente nos queda.

   Abracemos el calor y el frío que todas estas atmósferas nos generan. Feliz Navidad.

Javier Mateos



Favoritos del 2013


1.     Forest Swords -----‘Engravings’    global sound

2.     The National ------‘Trouble will find me’    rock profundo

3.     Mark Kozelek & Jimmy Lavalle -------‘Perils from the Sea’    melancolía

4.      The Haxan Cloax --------- ‘Excavation’    desolación

5.      Boards of Canada ------‘Tomorrow’s Harvest’  classic

6.     The Stranger ------ ‘Watching Dead Empires in Decay’  oscuridad

7.      Bill Callahan ------- ‘Dream River’    deep voice

8.     Black Hearted Brother ------- ‘Stars are Our Home’  shoepop

9.     Jon Hopkins ------ ‘Immunity’   electrónica

10.  Roly Porter ------- ‘Life Cycle of a Massive Star’   gravity

11.  Grouper -------‘The Man Who Died in His Boat’   calm

12.  Kurt Vile -------- ‘Walkin’ on a Pretty Daze’  rock

13.  Tim Hecker -------- ‘Virgins’  ambient

14.    Karen Gwyer ----------- ‘Needs Continuum’  electrónica

15.  Mount Kimbie ------------ ‘Cold Spring Fault Less Youth’     soul maquillado

16.    James Holden ----------- ‘The Inheritors’    electrónica

17.  Suede ----------- ‘Bloodsports’    pop anderson

18.    Phosphorescent ---------- ‘Muchacho’    boy

19.    Fuck Buttons --------------‘Slow Focus’    caos

20.    Atoms for Peace ---------- ‘Amok’     antihead

21.    Midlake --------- ‘Antiphon’   seventies

22.    Roedelius -- ‘Selbstportrait Volume 3 / Reise Durch Arcadien’    master class

23.    John Grant ---------- ‘Pale Green Ghosts’    synth

24.  The Flaming Lips ----------- ‘The Terror’    angustia

25.  Laurel Halo -------- ‘Chance of Rain’     halo’s way

26.  Kanye West --------- ‘Yeezus’     hip hop saturado

27.  Gabriel Saloman ---------- ‘Soldier’s Requiem’  r.i.p.

28.  Zomby ----------  ‘With love’     electrolove

29.  Kerridge ---------- ‘Fallen Empire’   acantilado & frío

30.  Unknown Mortal Orchestra ----------- ‘II’   retro

31.  Umberto ---------- ‘Confrontations’    fandrollismo

32.  Broadcast ---------- ‘Berberian Sound Studio’  soundtrack

33.  Daughn Gibson ------------ ‘Me Moan’      cyber country

34.  Cass McCombs ------------ ‘Big Wheels and Others’    cancionero

35.  Julianna Barwick ----------- ‘Nephente’     susurrismo

36.  Oneothrix Point Never ---------- ‘R Plus Seven’   cartabón

37.  Four Tet --------- ‘Beautiful Rewind’    electropatía

38.  Neko Case -- ‘The Worse Things Get, The Harder I Fight, The Harder I Fight, The More I Love You’ rock

39.  Eleanor Friedberger ----------- ‘Personal Record’    pop

40.  The Knife ---- ‘Shaking the Habitual’  electrónica



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martes, 10 de diciembre de 2013

The Walkmen: Goodbye.





                                                                                          The Walkmen: directo al grano.

Hoy nos hemos levantado con una muy mala noticia: THE WALKMEN, una de las bandas que más ha significado para KISTE F.M. en todos estos años se nos va. Ha sido un auténtico placer disfrutar de un grupo que llenó de sangre y fuego muchos de nuestros momentos. Sus directos eran excepcionales, conseguían levantar a un muerto y elevarte tanto como los mordiscos y aullidos de su lider Hamilton Leithauser. En homenaje, rescatamos esta crónica de su primera visita a Madrid, publicada para NEO2 hace ya unos cuantos años. Un delirante y surrealista acto de profesionalidad y amor a la música en directo. GRACIAS.


12 DE NOVIEMBRE 2010, SALA RAMDALL. MADRID


  Después de muchos años de espera, por fin, The Walkmen aterrizó en nuestro país en la gira de presentación del sensacional “Lisbon”, Fat possum 2010. Bien es cierto que actuaron en un FIB, pero teniendo en cuenta que esta grandísima banda pertenece a esa otra liga de músicos al más puro y genuino estilo underground, un festival mastodóntico no es el sitio idóneo para verlos. Una sala, cuanto más pequeña y escondida, mucho mejor. Aparentemente todo eso parecía encajar, pero de repente… surgió proyectada desde el maravilloso “Templo de Debod” una sala llamada: “Ramdall”. Sonaba a tierras altas llenas de Orcos y demás fandrollos* del mundo Tolkien. Sin embargo, teníamos ante nuestros ojos una especie de sala-bingo decadente, enmoquetada en su recibidor y al fondo un escenario austero y desolador lleno de olor a tómbola. Ante este panorama podían darse dos posibilidades: o esto terminaba en éxito o en el fracaso más estrepitoso.
   En la “noche neoyorquina de Madrid”, como absurdamente se empeñaron en recalcar los medios en los días previos - tocaban en otro punto Vampire Weekend y los insulsos The Drums-, la opción musical inteligente era estar con The Walkmen. Poco después de las diez de la noche, en una sala donde había un pequeño número de fans y uno mucho más amplio de figurantes (probablemente clientela habitual a la que habían obsequiado con entradas para hacer bulto), aparecieron sobre ese “escenario”, capitaneados por la voz inalcanzable de Hamilton Leithauser - a veces crooner, otras ensangrentadamente desgarrado-, con la misión de darle la vuelta a la tortilla. Sin más apretaron el gatillo y tres disparos sucios dieron en plena diana: "On the Water", "In the New Year" y "Angela Surf City". Balas que chocaban con el infame sonido de la sala-bingo, abrirse hueco entre tamaño desastre parecía tarea imposible. Pero aún así, la fuerza de su interpretación fue limando todas las adversidades. La temperatura subió muchos grados y al mismo tiempo se quitaban de encima los pesos pesados de su repertorio más reciente. Planteamiento inteligente. Caldeado el ambiente, nos agarraron de una mano y sacaron a bailar con esa joya pop que es "Woe Is Me". La luz iba surgiendo de las tinieblas. Le siguió la genial "Blue" as your Blood. La banda compacta, entregada a su arte, impasible ante los silbidos de pueblo de más de un garrulo que no tenía culpa alguna de estar allí. El disparate no hacía más que engordar la leyenda. Llegados a este punto, el concierto había evitado todas las trabas posibles; era el mejor momento para tocar "Victory". La fuerza de la voz de Hamilton Leithauser, enfundado en una chaqueta cuatro tallas más grande y con unos preciosos zapatitos castellanos – ¡esto sí que es ser indie!-, más los hostiazos de ese pequeño gran hombre que es Matt Barrick, hicieron que el desenfreno rock llegase a Ramdall para quedarse. El bueno de Hamilton con su mano izquierda metida en el bolsillo siempre que hay que bajar la luz. "While I Shovel the Snow" sonó escandalosamente angelical. La introspectiva Canadian Girl ya se mecía a sus anchas, impulsada por los chasquidos de Barrick y abrazada por la impertérrita Rickenbaker de Paul Maroon. Con los garrulos desplazados por el arte y sus fans en una nube, todo alcanzaba cotas memorables. "Four Provinces" con un despliegue de ritmos y compases imposibles, sin palabras. Estruendo. 
  Antes de cerrar el concierto una cautivadora "Everyone Who Pretended To Like Me Is Gone". "Lisbon" y su tono solemne, sin vientos, nos elevó al cielo de Madrid.


Los presentes queríamos más y así fue. Salieron con la onírica, "We´ve Been Had", de su primer álbum, preciosismo sonoro creado por los teclados de Walter Martin y la sensualidad del tono de su cantante. Tocaba la presentación de la banda entre el clamor de la acalorada audiencia, seguidamente arrancaron con la esperadísima The Rat, una burrada. El músculo había hecho acto de presencia. La maravillosa "Juveniles" surgió entre el delirio de todos nosotros, con ese teclado tan ensoñador y mágico. Desbordados y entregados en cuerpo y alma, no podíamos pedir más. The Walkmen nos dejaron noqueados por completo, al borde del éxtasis. Terminaron escribiendo, con letras de oro, un concierto insuperable, histórico y emocionante. Como epílogo a esta noche increíble se despidieron con un waltz rebosante de alma negra: Another one goes by, de su tercer álbum “A hundred miles off”. La humildad es una virtud que muy pocos pueden potenciar. The Walkmen demostraron que son la mejor banda underground de toda América, probablemente del mundo. Adaptándose al peor de los medios, dieron todo su arte sin esperar nada a cambio.
Mientras en otro punto de la capital cientos de modernos se dejaban chupar la sangre, unos cuantos privilegiados dejamos que nos devorasen el alma sin oponer resistencia alguna. Esa noche, como dijo un colega, The Walkmen cantó Bingo.

* Fandrollos: dícese de aquello indefinible. Se puede utilizar indistintamente con personas, animales o cosas.

Javier Mateos



Set list después de la tapa






viernes, 15 de noviembre de 2013

Your Ghost





                                                           Kristin Hersh & Michael Stipe: pareja en blanco y negro.


Hay fantamas que se tapan con sábanas de franela, debe ser que se acerca el invierno y en los castillos no hay más que piedra y trofeos polvorientos.

Javier Mateos

READ
If I walk down this hallway
Tonight, it's too quiet
So I pad through the dark
And call you on the phone
Push your old numbers
And let your house ring
Till I wake your ghost

Let him walk down your hallway
It's not that quiet
Slide down your receiver
Sprint across the wire
Follow my number
Slide into my hand

Its the blaze across my nightgown
It's the phone's ring
I think last night
You were driving circles around me

I can't drink this coffee
Till I put you in my closet
Let him shoot me down
Let him call me off
I take it from his whisper
Your not that tough

It's the blaze across my nightgown
It's the phone's ring
I think last night (you were in my dreams)
You were driving circles around me 


PLAY


viernes, 4 de octubre de 2013

JAMES: LAID (20 YEARS ANNIVERSARY)




                                                                       James: vestidos para la lluvia eterna.


   Hace 20 años James publicó el que fue su mayor logro, su obra maestra particular: Laid. La banda de Manchester, que nació dentro de la vorágine británica de las píldoras y el house, desarrolló su particular madurez justo cuando los años locos de aquel Madchester tocaban a su fin. El lastre pesado de hits como Come Home y, sobre todo, Sit Down, había provocado un efecto agotador que comenzó a ver la luz con Seven (1992), un disco radiante que abría nuevas aristas más intensas y, por momentos, incluso emocionalmente tenebrosas. 
   Laid nace un año después, casi por sorpresa, y con la colaboración clave del genio de Brian Eno. Sin ningún género de duda este hecho marca un antes y un después en la carrera de los británicos. Laid, a pesar de su luminosa y bananera foto de portada, es un álbum cargado de melancolía otoñal. Los tonos que se imponen son grises y oscuros, ni tan si quiera hay espacio para los ocres. Eno se convierte en practicamete un miembro más de la banda y dota con su 'paleta' sonora de múltiples matices desoladores y bucólicos la grabación. Tim Booth, líder de la banda, genera un trino que le convierte en una de las voces más perfectas de su generación. Brian Eno no solo es un mago de la ambientación, también vive obsesionado con la sonoridad del canto y siempre estira las cuerdas vocales de sus disciplinados hasta límites jamás soñados por los propios cantantes. Quizá éstas sean las claves sonoras de un difícil álbum, de esos que las bandas suelen subrayar como peligrosos en sus carreras.
   En aquel extraño y fascinante quinto disco, se entremezclaban los pasajes claustrofóbicos anónimos con algunos en primera persona; la soledad del ser en busca de su propia identidad mientras pasa sus días ahogado en una tormenta eterna. 
   Todo comienza con Out to Get You, un himno algodonal a la inseguridad: "Insecure, what ya gonna do/Feel so small, they could step on you". El segundo azote es indescriptible, Sometimes (Lester Piggot) es una de las canciones más tristemente hermosas de la historia del pop. No es perfecta, es pluscuamperfecta. Insuperable. Cargada de una belleza tan cruel y descriptiva que se hace irresistible, atemporal e inabarcable. Tanto en lo musical como el lo lírico toca ese cielo gris que precede a la gran tormenta. Con una letra memorable, Tim Booth se ve sostenido en la azotea listo para ser chamuscado por la fuerza de la Naturaleza. Una historia tan abrumadora como el hecho de decidir morir atravesado por un rayo, desafiante con su antena y a la espera: "There's a storm outside, and the gap between crack and thunder / Crack and thunder, is closing in, is closing in/ Aerial held high, calling 'come on thunder, come on thunder'.
  Después de este tsunami emocional puede parecer que todo termina, es lógico, pero Laid en este punto hace de desagüe y nos transporta en calma a través de llantos introspectivos pero desnudos como Dream Thrum, One of the Three, la preciosa P.S. o Lullaby. James dan un paso de gigante en su creación musical; ellos capaces de escribir la canción pop más luminosa se convierten en el ejército sombrío de nuestras consciencias. Knuckle too Far nos recuerda, desde su falta de gravedad, que de vez en cuando tenemos que echar el freno y respirar: "Slow down, my brother, your life is passing fast / Will you remember all these scenes that you've passed". Pero en Laid también había divertimento marca de la casa, -a pesar del título- Low Low Low y especialmente en la que da nombre al disco: Laid. Esta última de gran éxito en las 'college radios' estadounidenses e incluida en la banda sonora de American Pie (glups), les cubrió, curiosamente, de éxito y fama en aquel país, además de no fallar nunca en sus magníficos directos.
  De todas estas grabaciones saldría un álbum esencialmente experimental llamado Wah Wah un año más tarde. Pero el combo James/Eno no se detuvo ahí, continuó generando melodías fascinantes en los posteriores Whiplash, Millionaires y Pleased to Meet You.
  James se graduaron a lo grande con un trabajo sincero, doloroso y perfecto para días nublados y tormentosos como hoy -mejor no lo puedes tener-. Dale al play y cuenta cuanto tiempo pasa entre el relámpago y el trueno, así se genera la tormenta.


Javier Mateos


 Sometimes


P.S. live


One of the three


Laid


James/Eno trabajando en el estudio














lunes, 16 de septiembre de 2013

The Harbinger




                                                 Julianna Barwick: tundra musical.



Música turbadora al pie del lago.


Javier Mateos




PLAY:

martes, 27 de agosto de 2013

Seagreen Serenades


                                                                                            Silver Apples: Manzanas robóticas.

Serenatas de los tiempos, siempre la misma canción.

Javier Mateos





 READ:

Seagreen serenades awaken me to dream
and turn the world to ripe.
Smoldering charades of smoky verity
and turn the world to ripe.
Things are what they seem to players of the pipe
Who whistle gentle melodies and turn the world to ripe.
Turn the world to ripe.





PLAY: